Comer y beber en Nepal es una experiencia cultural en sí misma. La gastronomía nepalí combina influencias hindúes, tibetanas e indias, con platos sencillos pero llenos de sabor. El alimento básico del país es el dal bhat, un plato tradicional compuesto por arroz, sopa de lentejas y curry de verduras o carne. Se sirve acompañado de encurtidos y, en muchas regiones, se ofrece la posibilidad de repetir. Este plato es especialmente popular entre los senderistas, ya que es nutritivo y proporciona la energía necesaria para largas caminatas en el Himalaya.
En las zonas de montaña, la comida adquiere influencias tibetanas. Son muy comunes los momos, empanadillas rellenas de carne o verduras, servidas al vapor o fritas con salsa picante. También destacan la sopa thukpa, el pan tibetano y las papas preparadas de distintas formas. En ciudades como Katmandú y Pokhara, además de la cocina local, se pueden encontrar restaurantes internacionales que ofrecen comida india, italiana, china y continental, adaptándose a todos los gustos.
En cuanto a las bebidas, el té es la más consumida, especialmente el té con leche y especias (chiya). En regiones altas es popular el té de mantequilla tibetano. Entre las bebidas tradicionales destaca el raksi, un licor casero, y el tongba, una bebida caliente fermentada de mijo típica del este del país. Siempre se recomienda beber agua embotellada o purificada para evitar problemas estomacales durante el viaje.